La Evaluación del estado de nutrición
La valoración nutricional es aquella que permite determinar el
estado de nutrición de un individuo, valorar las necesidades o requerimientos
nutricionales y pronosticar los posibles riesgos de salud que pueda presentar
en relación con su estado nutricional
El estado nutricional de un
sujeto depende del grado con que se satisfagan las necesidades fisiológicas del
organismo. Así, un estado de déficit
nutricional puede tener dos etiologías principales: primaria o secundaria. La primera se refiere a una falta de
alimentación inadecuada mientras que la segunda se da como resultado de una
infección, un trauma, una enfermedad crónica o una pérdida excesiva de
nutrientes.
Debemos evaluar:
Parámetros Antropométricos
Los estudios han demostrado
que la antropometría se ha convertido en el indicador más confiable y
específico de la desnutrición por ser relativamente simple, rápida y fácil de
interpretar, lo cual permite identificar tempranamente el riesgo nutricional.
La teoría que soporta el uso
de la antropometría sostiene que si el sistema nutricional está funcionando
adecuadamente, las medidas externas corporales deberán coincidir con los
valores esperados. En cambio, si el sistema
nutricional es afectado por un déficit, las medidas externas también van a
tener déficit y viceversa.
Es por esto que, en los países
subdesarrollados, donde el factor económico es primordial, la antropometría
resulta ser el método más útil para la evaluación del estado nutricional de un paciente
y para realizar el seguimiento del déficit proteico-calórico.
Las medidas obtenidas de los
pacientes deben ser comparadas con las tablas de crecimiento del National
Center for Health Statistics (NCHS) que se desarrollaron en Estados Unidos de
América y fueron publicadas en 1976.
Los parámetros antropométricos
para la evaluación del estado nutricional son, entonces:
· Índice Peso/Talla:
Al obtenerse un valor de
81-90% este índice nos indica que existe
una incapacidad, actual e inmediata, de suplir las necesidades nutricionales
del cuerpo y, es gracias a esto, que sirve como indicador del riesgo
nutricional.
·
Como vemos, este índice nos
arroja resultados acerca del estado nutricional actual del sujeto ya que,
mientras las condiciones de vida sean satisfactorias, el peso y la talla del
sujeto van a llevar una correlación normal con la edad del mismo. Al estar sufriendo de un proceso agudo lo que
se afecta es el peso, no se va a perder un incremento de la talla en días o
pocos meses.
· Índice Talla / edad:
Cuando hacemos la evaluación
de este índice, obtenemos información acerca de la historia nutricional del
sujeto ya que una disminución en la talla con respecto a la edad del paciente,
nos indica un estado de malnutrición crónica porque la talla se ve afectada en los procesos crónicos ya
que, poco a poco, la persona no va teniendo las condiciones necesarias para el
adecuado crecimiento.
Un aspecto importante es que
sólo puede ser utilizado para la evaluación a menores de 18 años. Este valor
denota riesgo nutricional si su valor es menor del 90%
.
Perímetro braquial:
Está íntimamente relacionado con la masa muscular total
y, al ser el músculo el mayor reservorio proteico del organismo, ésta medida
puede ser considerarse un índice de las reservas proteicas.
Además, tenemos que tener en cuenta que el perímetro braquial representa no sólo
músculo, si no también, grasa y componentes esqueléticos y, por esto, es tan
sensible al déficit de nutrición. Se
basa en que al tener un problema de
déficit proteico-calórico el cuerpo responde utilizando las reservas que tiene
por lo que este perímetro va a disminuir.
Pliegue tricipital:
Nos sirve para estimar la masa muscular del brazo lo que
nos permite hacer estimaciones de la masa muscular corporal en todas las edades.
Se basa al igual que el perímetro braquial, en que el
músculo es la mayor reserva proteica del cuerpo por lo que se va a ver afectada
al haber desnutrición proteica.
El valor para considerarse riesgo nutricional debe ser
menor del percentil 5, tanto para el perímetro braquial como para el pliegue
tricipital.
· Datos
INMUNOLÓGICOS
Linfopenia:
Un recuento de linfocitos menor de 2500/mm3 en
lactantes y de 1500/mm3 en otras edades pediátricas es un parámetro
que podría acompañar al sujeto con riesgo nutricional. Esta prueba es útil para evaluar la función
inmune que es muy importante, ya que nos puede dar una visión más amplia del
estado de competitividad con infecciones presentes o posibles que puedan
afectar aún más el estado nutricional de los pacientes.
· DATOS BIOQUÍMICOS
Albuminemia:
Necesitamos de depósitos adecuados de aminoácidos para la
síntesis proteica que es esencial para la defensa, cicatrización y función
orgánica óptima. Lógicamente, medir el
deterioro de la masa proteica corporal es de utilidad para identificar al
paciente en riesgo. Se debe esperar que
las concentraciones de las proteínas viscerales varíen con el estado
nutricional de un individuo. Las
proteínas más útiles en ésta evaluación son las proteínas secretoras hepáticas,
entre ellas, la albúmina.
Concentraciones bajas de éstas indican una disponibilidad disminuida de
los aminoácidos para la síntesis proteica, depleción de las proteínas
viscerales o ambas.
Debido al relativo gran tamaño de la masa magra extravisceral
y ya que su vida media es entre 15 y 20 días, la albúmina es menos sensible a
la malnutrición proteica que alguna de las otras proteínas séricas. Sin embargo, el valor de ésta como una medida
adecuada en la evaluación proteica, se confirma por su alta correlación con el
perímetro braquial.
Clasificamos, según su albuminemia a los pacientes como:
*Eutróficos: si tiene una albuminemia mayor de 3.6g/dL.
*Riesgo nutricional: si se encuentra entre 3.1-3.5g/dL.
*Compromiso
nutricional: si tiene menos de 3g/dL.
Hemoglobina:
Personas con hemoglobinas de 10-11 g/ml se consideran con
Riesgo Nutricional debido a que se ha encontrado frecuentemente anemia en los
niños desnutridos, no obstante, la consideramos como consecuencia y no causa de
desnutrición, además se ha señalado como parte del cuadro clínico de la
desnutrición. La anemia causada por una carencia del hierro suficiente para la
síntesis de la hemoglobina es el proceso hematológico más frecuente de la
lactancia y la niñez; para mantener en la niñez un balance positivo debe
absorberse 1mg de hierro diario; en los siguientes 9-24 meses es más frecuente
por el ingreso dietético insuficiente de hierro. Otras anemias nos reflejan la ingesta
inadecuada o insuficiente como en las ocasiones de deficiencia de Cu, vitamina
B6, vitamina B12, ácido fólico, folato y tiamina.
· OTROS INDICADORES
Pérdida de peso:
Un sujeto que
presenta una pérdida aguda de peso mayor al 10% nos apunta al sujeto con riesgo
nutricional. Esto se basa en que al
disminuir la ingesta de alimento de los individuos se reduce su incremento de
peso. La disminución del peso entraña la pérdida de proteínas y grasas, en
cantidades que en cierta forma dependen del ritmo de disminución ponderal. Las
pérdidas constantes por un periodo largo estimulan la disminución de la reserva
de grasa y limitan la pérdida de tejidos proteicos vitales.
Patología reciente o de fondo:
Se ha encontrado asociación perjudicial de las
enfermedades diarreicas agudas (infecciosas o parasitarias) y las infecciones respiratorias
agudas con la desnutrición. Las
enfermedades diarreicas agudas son frecuentes en los desnutridos y está
demostrada la existencia de interacción entre desnutrición, infección y
disminución de la inmunidad.
También se encontró asociación con las infecciones
respiratorias agudas, la cual constituye un factor de mal pronóstico, ya que la
duración de la infección y la mortalidad por ella es mucho mayor en los
desnutridos.
Las enfermedades pueden alterar las necesidades
nutricionales y la tolerancia a los nutrientes por diversos mecanismos como la
inducción de anorexia ( Cáncer, SIDA, obstrucción gastrointestinal), mayor
utilización/consumo de nutrientes (fiebre, infección, traumatismos, hemólisis,
cáncer, recuperación de malnutrición), malabsorción (fibrosis quística),
metabolismo reducido de ciertos nutrientes (hepatopatías y nefropatías),
pérdida de nutrientes (quemaduras, pérdidas de sangre, aspiración nasogástrica,
diarrea), absorción excesiva (hipercalcemia por exceso de absorción, hemocromatosis),
excreción disminuida (hiperazoemia) y tratamiento farmacológicos
(colestiramina, colestipol).
CONCLUSIÓN
Es importante
el conocimiento de la evaluación
nutricional ya que nos da un panorama de su estado actual y permite
mejorar su condición general al suplirlo adecuadamente con los nutrientes
requeridos para el correcto funcionamiento del organismo, el cual permitirá el
reforzamiento del sistema de defensa para combatir las enfermedades.
Luego de
establecer un adecuado estado nutricional tras haber evaluado su historia
nutricional, efectuado una exploración física dirigida, con registro de medidas
antropométricas complementándolo con datos de laboratorio, para aplicar las
medidas de carácter nutricional.
Una inadecuada ingesta de alimentos o
disminución de la absorción o mayor pérdida de nutrientes del organismo puede
llevar a una depresión de los niveles tisular y reservas corporales con la
consecuente alteración de funciones normalmente, apareciendo los síntomas
clínicos con una progresión hacia la morbilidad e inclusive hasta la
muerte. He aquí la importancia de una
adecuada consecuencia respecto a la desnutrición por parte de los médicos.
BIBLIOGRAFÍA
Lagrutta, Francisco. EVALUACIÓN DEL ESTADO NUTRICIONAL, MONOGRAFÍA PARA EL CURSO DE NUTRICIÓN VIIRevista Cubana de Alimentación y Nutrición. MEDICIÓN DEL ESTADO NUTRICIONALVelásquez, Alicia; Pita, Jorge, Rubio, José. RIESGO DESNUTRICIÓN PROTEICO-ENERGÉTICA EN NIÑOS MENOREShttp://www.guiainfantil.com/salud/saludindice.htm
EVIDENCIA DE EVALUACIÓN NUTRICIONAL
El trabajo que desarrolle es
una pequeña familia, compuesta por tres integrantes: Elia y sus dos hijas, el cual
aceptaron ser evaluadas por mí, a continuación presento mi evaluación
nutricional.
De acuerdo a los registros obtenidos por está familia de acuerdo a su peso/talla de las niñas: GILDA NOEMI; tiene 3 años, pesa 13 kilos y mide 96 cm. El rango por su edad es de:
3 años
|
14,4 kg
|
95 cm
|
Por los
datos no es mucha la diferencia, ella estaría en el límite bajo, no representa
grado de desnutrición, pero la tendencia es baja, por lo tanto se tiene que
aplicar un medida nutricional para que no baje sus rangos.
Por su
edad/peso
Percentiles
infantiles. Peso del niño y niña
Género: niña GILDA NOEMI
Edad: en meses
En el caso de Karen ella
tiene 5 años, pesa 14 kilos y mide 103 cms. de acuerdo a su peso/talla. El
rango que marca es
5 años
|
17,4 kg
|
105,95cm
|
Aquí, si podemos evidenciar
el bajo peso y estatura, claro que también eso nos en un signo de desnutrición
ya que puede ser también por genética la estatura baja.
De acuerdo a su edad/peso
Percentiles infantiles. Peso
del niño y niña
Género: niña KAREN
Edad: en meses
Peso: en kg
Calculado
Percentil
En esta tabla si podemos
identificar que Karen está en el último límite de lo normal, empezando ya el
rango rosa que es de bajo peso. Por lo tanto aquí si se tiene que aplicar una
dieta más vigilada para ver que su percentiles no bajen sino al contrario suban
o por lo menos se mantenga dentro del rango normal.
Para saber si un niño está bien nutrido,
además de observar ciertos signos en su anatomía, los pediatras utilizan como
orientación los percentiles que
son patrones de crecimiento
infantil generales que les sirven de comparativa estadística para
evaluar las medidas
y pesos medios de la población infantil.
Todas las líneas de los
percentiles corresponden a valores normales, no tenemos que fijarnos en que
nuestro hijo sea más delgado o pequeño que otro niño, sino con que la curva de
crecimiento o desarrollo sea constante, sin muchas oscilaciones.
En el caso de Elia, la madre, sus medidas están dentro de lo normal, pero para ella aplique a parte del estudio antropométricos, le hice unos estudios bioquímicos; al parecer todo está bien, el único detalle es que está un poco baja de su hemoglobina, pero también explica ella que está con su periodo menstrual y por eso también baja un poco la hemoglobina. Así que también le estoy recomendando una dieta balanceada, verduras y frutas, así como vitaminas para subir su hemoglobina y estar en el punto medio dentro de lo que marca el rango de los estudios
.
CONCLUSIÓN
En conclusión podemos
identificar que las niñas pueden presentar en un futuro grado de desnutrición,
que tienen que llevar una dieta alimentaria que contenga más nutrientes y una
buena dosis de vitaminas.
Proporcione alimentación a libre demanda, por lo menos 5 comidas al día. Seleccione conjuntamente con la madre ejemplos para las comidas diarias e incluya en ellas el suplemento alimenticio.
Para lograr que la orientación sea precisa considere que en cada comida se deben utilizar alimentos que proporcionen al niño energía, proteínas y vitaminas. Según el esquema de los 3 grupos de alimentos siguientes:
Cereales
y tubérculos
(Energía).
|
Leguminosas y alimentos de origen animal (proteínas).
|
Frutas
y Verduras (vitaminas).
|
Cereales: arroz, trigo, maíz.
Tubérculos: papa, camote, yuca, pasta, tortilla, pan.
|
Leguminosas: haba, lenteja, garbanzo.
De origen animal: leche, carne, huevo.
|
De todo tipo. Prefiera los regionales y de temporada.
|
Agregar grasa o azúcar en
cantidades moderadas para la preparación de alimentos.
Evitar el exceso de sal y picante.
|
||
http://www.monografias.com/trabajos26/vigilancia-nutricion/vigilancia-nutricion.shtml#clasif

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