viernes, 7 de febrero de 2014

La Evaluación del estado de nutrición

La valoración nutricional es aquella que permite determinar el estado de nutrición de un individuo, valorar las necesidades o requerimientos nutricionales y pronosticar los posibles riesgos de salud que pueda presentar en relación con su estado nutricional
El estado nutricional de un sujeto depende del grado con que se satisfagan las necesidades fisiológicas del organismo.  Así, un estado de déficit nutricional puede tener dos etiologías principales: primaria o secundaria.  La primera se refiere a una falta de alimentación inadecuada mientras que la segunda se da como resultado de una infección, un trauma, una enfermedad crónica o una pérdida excesiva de nutrientes.

Debemos evaluar:

Parámetros Antropométricos
Los estudios han demostrado que la antropometría se ha convertido en el indicador más confiable y específico de la desnutrición por ser relativamente simple, rápida y fácil de interpretar, lo cual permite identificar tempranamente el riesgo nutricional.

 La teoría que soporta el uso de la antropometría sostiene que si el sistema nutricional está funcionando adecuadamente, las medidas externas corporales deberán coincidir con los valores esperados.  En cambio, si el sistema nutricional es afectado por un déficit, las medidas externas también van a tener déficit y viceversa.

Es por esto que, en los países subdesarrollados, donde el factor económico es primordial, la antropometría resulta ser el método más útil para la evaluación del estado nutricional de un paciente y para realizar el seguimiento del déficit proteico-calórico.

Las medidas obtenidas de los pacientes deben ser comparadas con las tablas de crecimiento del National Center for Health Statistics (NCHS) que se desarrollaron en Estados Unidos de América y fueron publicadas en 1976.
Los parámetros antropométricos para la evaluación del estado nutricional son, entonces:

·      Índice Peso/Talla:
Al obtenerse un valor de 81-90%  este índice nos indica que existe una incapacidad, actual e inmediata, de suplir las necesidades nutricionales del cuerpo y, es gracias a esto, que sirve como indicador del riesgo nutricional. 
·      Como vemos, este índice nos arroja resultados acerca del estado nutricional actual del sujeto ya que, mientras las condiciones de vida sean satisfactorias, el peso y la talla del sujeto van a llevar una correlación normal con la edad del mismo.  Al estar sufriendo de un proceso agudo lo que se afecta es el peso, no se va a perder un incremento de la talla en días o pocos meses.
·      Índice Talla / edad:
Cuando hacemos la evaluación de este índice, obtenemos información acerca de la historia nutricional del sujeto ya que una disminución en la talla con respecto a la edad del paciente, nos indica un estado de malnutrición crónica porque la talla  se ve afectada en los procesos crónicos ya que, poco a poco, la persona no va teniendo las condiciones necesarias para el adecuado crecimiento.
 
Un aspecto importante es que sólo puede ser utilizado para la evaluación a menores de 18 años. Este valor denota riesgo nutricional si su valor es menor del 90%
.
Perímetro braquial:
Está íntimamente relacionado con la masa muscular total y, al ser el músculo el mayor reservorio proteico del organismo, ésta medida puede ser considerarse un índice de las reservas proteicas.
Además, tenemos que tener en cuenta  que el perímetro braquial representa no sólo músculo, si no también, grasa y componentes esqueléticos y, por esto, es tan sensible al déficit de nutrición.  Se basa  en que al tener un problema de déficit proteico-calórico el cuerpo responde utilizando las reservas que tiene por lo que este perímetro va a disminuir. 
Pliegue tricipital:    
Nos sirve para estimar la masa muscular del brazo lo que nos permite hacer estimaciones de la masa muscular corporal en todas las edades.            
Se basa al igual que el perímetro braquial, en que el músculo es la mayor reserva proteica del cuerpo por lo que se va a ver afectada al haber desnutrición proteica.
El valor para considerarse riesgo nutricional debe ser menor del percentil 5, tanto para el perímetro braquial como para el pliegue tricipital.

·      Datos  INMUNOLÓGICOS
Linfopenia:
Un recuento de linfocitos menor de 2500/mm3 en lactantes y de 1500/mm3 en otras edades pediátricas es un parámetro que podría acompañar al sujeto con riesgo nutricional.  Esta prueba es útil para evaluar la función inmune que es muy importante, ya que nos puede dar una visión más amplia del estado de competitividad con infecciones presentes o posibles que puedan afectar aún más el estado nutricional de los pacientes.
·      DATOS BIOQUÍMICOS
Albuminemia:
Necesitamos de depósitos adecuados de aminoácidos para la síntesis proteica que es esencial para la defensa, cicatrización y función orgánica óptima.  Lógicamente, medir el deterioro de la masa proteica corporal es de utilidad para identificar al paciente en riesgo.  Se debe esperar que las concentraciones de las proteínas viscerales varíen con el estado nutricional de un individuo.  Las proteínas más útiles en ésta evaluación son las proteínas secretoras hepáticas, entre ellas, la albúmina.   Concentraciones bajas de éstas indican una disponibilidad disminuida de los aminoácidos para la síntesis proteica, depleción de las proteínas viscerales o ambas.
Debido al relativo gran tamaño de la masa magra extravisceral y ya que su vida media es entre 15 y 20 días, la albúmina es menos sensible a la malnutrición proteica que alguna de las otras proteínas séricas.  Sin embargo, el valor de ésta como una medida adecuada en la evaluación proteica, se confirma por su alta correlación con el perímetro braquial.

Clasificamos, según su albuminemia a los pacientes como:
*Eutróficos: si tiene una albuminemia mayor de 3.6g/dL.
 *Riesgo nutricional: si se encuentra entre 3.1-3.5g/dL.
  *Compromiso nutricional: si tiene menos de 3g/dL.
Hemoglobina:
Personas con hemoglobinas de 10-11 g/ml se consideran con Riesgo Nutricional debido a que se ha encontrado frecuentemente anemia en los niños desnutridos, no obstante, la consideramos como consecuencia y no causa de desnutrición, además se ha señalado como parte del cuadro clínico de la desnutrición. La anemia causada por una carencia del hierro suficiente para la síntesis de la hemoglobina es el proceso hematológico más frecuente de la lactancia y la niñez; para mantener en la niñez un balance positivo debe absorberse 1mg de hierro diario; en los siguientes 9-24 meses es más frecuente por el ingreso dietético insuficiente de hierro.  Otras anemias nos reflejan la ingesta inadecuada o insuficiente como en las ocasiones de deficiencia de Cu, vitamina B6, vitamina B12, ácido fólico, folato y tiamina.
·      OTROS INDICADORES
Pérdida de peso:
     Un sujeto que presenta una pérdida aguda de peso mayor al 10% nos apunta al sujeto con riesgo nutricional.  Esto se basa en que al disminuir la ingesta de alimento de los individuos se reduce su incremento de peso. La disminución del peso entraña la pérdida de proteínas y grasas, en cantidades que en cierta forma dependen del ritmo de disminución ponderal. Las pérdidas constantes por un periodo largo estimulan la disminución de la reserva de grasa y limitan la pérdida de tejidos proteicos vitales.
Patología reciente o de fondo:
                Se ha encontrado asociación perjudicial de las enfermedades diarreicas agudas (infecciosas o parasitarias) y las infecciones respiratorias agudas con la desnutrición.  Las enfermedades diarreicas agudas son frecuentes en los desnutridos y está demostrada la existencia de interacción entre desnutrición, infección y disminución de la inmunidad.

También se encontró asociación con las infecciones respiratorias agudas, la cual constituye un factor de mal pronóstico, ya que la duración de la infección y la mortalidad por ella es mucho mayor en los desnutridos.
Las enfermedades pueden alterar las necesidades nutricionales y la tolerancia a los nutrientes por diversos mecanismos como la inducción de anorexia ( Cáncer, SIDA, obstrucción gastrointestinal), mayor utilización/consumo de nutrientes (fiebre, infección, traumatismos, hemólisis, cáncer, recuperación de malnutrición), malabsorción (fibrosis quística), metabolismo reducido de ciertos nutrientes (hepatopatías y nefropatías), pérdida de nutrientes (quemaduras, pérdidas de sangre, aspiración nasogástrica, diarrea), absorción excesiva (hipercalcemia por exceso de absorción, hemocromatosis), excreción disminuida (hiperazoemia) y tratamiento farmacológicos (colestiramina, colestipol).


CONCLUSIÓN


     Es importante el conocimiento de la evaluación  nutricional ya que nos da un panorama de su estado actual y permite mejorar su condición general al suplirlo adecuadamente con los nutrientes requeridos para el correcto funcionamiento del organismo, el cual permitirá el reforzamiento del sistema de defensa para combatir las enfermedades.

     Luego de establecer un adecuado estado nutricional tras haber evaluado su historia nutricional, efectuado una exploración física dirigida, con registro de medidas antropométricas complementándolo con datos de laboratorio, para aplicar las medidas de carácter nutricional.
 Una inadecuada ingesta de alimentos o disminución de la absorción o mayor pérdida de nutrientes del organismo puede llevar a una depresión de los niveles tisular y reservas corporales con la consecuente alteración de funciones normalmente, apareciendo los síntomas clínicos con una progresión hacia la morbilidad e inclusive hasta la muerte.  He aquí la importancia de una adecuada consecuencia respecto a la desnutrición por parte de los médicos.
   
BIBLIOGRAFÍA

Lagrutta, Francisco.  EVALUACIÓN DEL ESTADO NUTRICIONAL, MONOGRAFÍA PARA EL CURSO DE NUTRICIÓN  VIIRevista Cubana de Alimentación y Nutrición.  MEDICIÓN DEL ESTADO NUTRICIONALVelásquez, Alicia; Pita, Jorge, Rubio, José.  RIESGO DESNUTRICIÓN PROTEICO-ENERGÉTICA EN NIÑOS MENOREShttp://www.guiainfantil.com/salud/saludindice.htm


EVIDENCIA DE EVALUACIÓN NUTRICIONAL

 




El trabajo que desarrolle es una pequeña familia, compuesta por tres integrantes: Elia y sus dos hijas, el cual aceptaron ser evaluadas por mí, a continuación presento mi evaluación nutricional.


 

 De acuerdo a los registros obtenidos por está familia de acuerdo a su  peso/talla de las niñas: GILDA NOEMI;  tiene 3 años, pesa 13 kilos y mide 96 cm.  El rango por su edad es de:

3 años
14,4 kg
95 cm
Por los datos no es mucha la diferencia, ella estaría en el límite bajo, no representa grado de desnutrición, pero la tendencia es baja, por lo tanto se tiene que aplicar un medida nutricional para que no baje sus rangos.

Por su edad/peso
Percentiles infantiles. Peso del niño y niña
Género: niña GILDA NOEMI
Edad: en meses

Peso: en kg Calculado

El peso de la niña está en el Percentil 32.50






De acuerdo a la taba ella está en el percentil verde. Que está dentro de lo normal,. Está bien.


En el caso de Karen ella tiene 5 años, pesa 14 kilos y mide 103 cms. de acuerdo a su peso/talla. El rango que marca es

5 años
17,4 kg
105,95cm
Aquí, si podemos evidenciar el bajo peso y estatura, claro que también eso nos en un signo de desnutrición ya que puede ser también por genética la estatura baja.

De acuerdo a su edad/peso
Percentiles infantiles. Peso del niño y niña
Género: niña KAREN
Edad: en meses
Peso: en kg Calculado

Percentil


El peso de la niña está en el Percentil 3.00

En esta tabla si podemos identificar que Karen está en el último límite de lo normal, empezando ya el rango rosa que es de bajo peso. Por lo tanto aquí si se tiene que aplicar una dieta más vigilada para ver que su percentiles no bajen sino al contrario suban o por lo menos se mantenga dentro del rango normal.

Para saber si un niño está bien nutrido, además de observar ciertos signos en su anatomía, los pediatras utilizan como orientación los percentiles que son patrones de crecimiento infantil generales que les sirven de comparativa estadística para evaluar las medidas y pesos medios de la población infantil.
Todas las líneas de los percentiles corresponden a valores normales, no tenemos que fijarnos en que nuestro hijo sea más delgado o pequeño que otro niño, sino con que la curva de crecimiento o desarrollo sea constante, sin muchas oscilaciones.


En el caso de Elia, la madre, sus medidas están dentro de lo normal, pero para ella aplique a parte del estudio antropométricos, le hice unos estudios bioquímicos; al parecer todo está bien, el único detalle es que está un poco baja de su hemoglobina, pero también explica ella que está con su periodo menstrual y por eso también baja un poco la hemoglobina. Así que también le estoy recomendando una dieta balanceada, verduras y frutas, así como vitaminas para subir su hemoglobina y estar en el punto medio dentro de lo que marca el rango de los estudios



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CONCLUSIÓN

En conclusión podemos identificar que las niñas pueden presentar en un futuro grado de desnutrición, que tienen que llevar una dieta alimentaria que contenga más nutrientes y una buena dosis de vitaminas.

Proporcione alimentación a libre demanda, por lo menos 5 comidas al día. Seleccione conjuntamente con la madre ejemplos para las comidas diarias e incluya en ellas el suplemento alimenticio.
Para lograr que la orientación sea precisa considere que en cada comida se deben utilizar alimentos que proporcionen al niño energía,
proteínas y vitaminas. Según el esquema de los 3 grupos de alimentos siguientes:


Cereales y tubérculos
(Energía).
Leguminosas y alimentos de origen animal (proteínas).
Frutas y Verduras (vitaminas).
Cereales: arroz, trigo, maíz.
Tubérculos: papa, camote, yuca, pasta, tortilla, pan.
Leguminosas: haba, lenteja, garbanzo.
De origen animal: leche, carne, huevo.
De todo tipo. Prefiera los regionales y de temporada.
Agregar grasa o azúcar en cantidades moderadas para la preparación de alimentos.
Evitar el exceso de sal y picante.







http://www.monografias.com/trabajos26/vigilancia-nutricion/vigilancia-nutricion.shtml#clasif

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