jueves, 17 de septiembre de 2015


HUERTOS FAMILIARES



INTRODUCCIÓN

La disponibilidad de alimentos es uno los factores que condicionan la cantidad y calidad de productos que consume la familia, donde los niños, niñas y mujeres embarazadas, requieren de una dieta más variada. El huerto familiar integrado constituye una alternativa apropiada para que la familia produzca y consuma a bajo costo productos frescos y saludables para una dieta balanceada. El tipo de huerto y los cultivos a establecer están relacionados con las necesidades y preferencias de la familia. El huerto debe complementar otros productos de la finca como las hortalizas, frutales, plantas comestibles, aromáticas y medicinales, así como huevos y carnes de especies menores. La familia puede llegar a tener un huerto integrado donde intervienen varios componentes como: familia, cultivos, especies menores, la finca y la alimentación. En esta publicación encontrará la forma de manejar un huerto integrado mediante el uso de prácticas sencillas al alcance de la familia.


Planteamiento y justificación.
La mayor parte de la población vive en las ciudades y zonas suburbanas. Este desarrollo ha llevado a la desaparición de los huertos que hasta hace unos años se localizaban en las periferias de las ciudades.
Los antiguos huertos o tierras de producción de bienes agrícolas se transformaron en tierras para ser utilizadas para la construcción de viviendas. La presión urbanística sobre los terrenos aptos para cultivar está acabando con lo que queda de las unidades productivas periférica. De esta manera el espacio para uso agrícola va desapareciendo.
  La agricultura ecológica consiste en la integración de los conocimientos de la agricultura tradicional con las modernas investigaciones biológicas y tecnológicas. Este es el modelo que tenemos que emplear, no sólo por cuestiones de salud o respeto al medio ambiente, sino que por encima de todo hemos de hablar de cultura, esa cultura que se está perdiendo a costa de un progreso mal orientado lo cual debe orientarse hacia el camino del desarrollo sostenible.
  Vale la pena que nos demos cuenta de que nuestras acciones pueden generar o degradar la vida y que podrían acabar con ella incluso. Sin embargo nadie debe pensar que en este momento lo que la naturaleza necesita es una mirada pasiva, sino todo lo contrario, lo que se necesita es despertar en cada ser humano un respeto profundo y sobre todo un amor hacia su entorno que lo haga capaz de conservarlo y de compartirlo con los demás de una forma solidaria

Objetivos:
Mejorar la producción de alimentos
Diversificar la producción de alimentos
Satisfacer las necesidades nutricionales diarias de la familia
Obtener mayores ingresos
Hacer que el manejo del huerto sea fácil
Eliminar plagas y malezas
Reducir los desperdicios
Proveer semillas, viveros

La finalidad de este proyecto: huerto familiar ecológico es que sea el detonante o punto de partida de una verdadera educación ambiental. Este proceso debe propiciar la adquisición de unos conocimientos y criterios y el afianzamiento de unas actitudes para tomar decisiones desde la convicción y la responsabilidad personal y solidaria orientada hacia una mejor calidad de vida.
  Para ser consecuentes con este intento de educar medioambientalmente, se debe ser lo más respetuosos posible con el medio ambiente. Hoy en día, aun no estando del todo desarrollada al cien por ciento, la agricultura ecológica es el único tipo de agricultura que respeta el medioambiente.
Para que sea coherente en una convocatoria de proyectos de educación ambiental, el intento de llevar adelante un trozo de tierra bajo los principios de agricultura ecológica, también representa, por una parte proponer la utilización de un huerto para experimentar y enseñar los ciclos biológicos más importantes como pueden ser los de las plantas, materia, energía… con las técnicas de cultivo ecológico familiar.

Tres pueden ser los enfoques que se pueden dar a la actividad del huerto familiar ecológico:

a) Como una actividad complementaria:
Sería una actividad basada en el voluntarismo de los implicados y sería parte de las demás actividades sociales y recreativas propias de la familia y/o de la comunidad.

b) Como una actividad puntual continuada:
Durante un tiempo determinado (en este caso un año), llevar conciencia a las familias de las diferentes comunidades, sobre la importancia de estos huertos. Trabajando alrededor del huerto nos permite llegar a todos e introducirnos en un mundo nuevo con coherencia. Es muy interesante para dar a conocer un nuevo recurso y alternativas de alimentación sana y recreativa.

c) Presentar el huerto como un proyecto medioambiental:
Con esta propuesta no sólo se añade un recurso a la comunidad sino un elemento dinamizador que irá generando propuestas de trabajo que van más allá del tratamiento del uso racional de los recursos que tenemos a mano, como por ejemplo, la contaminación de los suelos y las aguas, la reutilización de los recursos, etc. La mejor opción es el segundo enfoque, el b) para este primer año. Sin ánimo de ser demasiado ambicioso y no querer abarcar objetivos muy amplios. Más vale avanzar poco a poco pero seguros.


  Así pues, el planteamiento de nuestro huerto familiar ecológico es que se convierta en una actividad puntual continuada donde el primer año estará dedicada a la construcción y puesta en funcionamiento del huerto, dar a conocer las técnicas básicas de cultivo ecológico y aprovechamiento didáctico del huerto con experiencias de campo y laboratorio.


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